Impacto del Coronavirus en el Mercado Financiero

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¿Que deberían considerar los inversionistas?

26 DE FEBRERO DE 2020 • HENRY KING

Un aumento en los nuevos casos de coronavirus fuera de China, especialmente en Italia y Corea del Sur, han activado las alarmas de los inversionistas.

La venta masiva de valores del lunes pasado impulsada por el nerviosismo del coronavirus, llevó a los mercados de valores globales a sus niveles más bajos desde diciembre del 2019, con el Dow Jones cayendo más de 1,000 puntos o 3.56%. En el caso del índice S&P 500, el cual nos brinda una medida más amplia del mercado, cayó más de 100 puntos o 3.35%.

Debemos recordar que los mercados de valores (stock market) son mecanismos diseñados para digerir rápidamente grandes volúmenes de nueva información sobre los precios de los activos. Y es en momentos como estos cuando aumenta la volatilidad del mercado, por lo tanto es prudente dar un paso atrás, recuperar el aliento y evaluar lo que sabemos y lo que no sabemos.

El virus

Sabemos que el coronavirus, o COVID-19 como se le identifica actualmente, es un virus no identificado previamente. Se trata de una enfermedad respiratoria que proviene de una gran familia de coronavirus que generalmente afecta a los animales; en casos raros, como se sospecha con el COVID-19, el virus puede propagarse de los animales a los humanos. El virus se detectó por primera vez en Wuhan, China y desde entonces se ha extendido a 25 países. Lo que no sabemos hasta este momento es cómo se transmite el virus, cómo curarlo o hasta dónde se propagará.

Actualmente hay alrededor de 80,000 casos reportados de coronavirus a nivel mundial. Para poner esto en contexto, el virus de la influenza infecta a alrededor de 3 a 5 millones de personas en todo el mundo en un año determinado. Pero también es muy probable que los casos de coronavirus no se denuncien debido a la falta de capacidades de diagnóstico en muchos países o, quizás, debido a la incompetencia burocrática o las preocupaciones de relaciones públicas en países autoritarios como China e Irán. También sabemos que la tasa de mortalidad del virus es aproximadamente del 2.5%. Esto se compara con una tasa de mortalidad de 9.6% para SAR (2003) y aproximadamente 10% por influenza en un año determinado.

Proyección de su impacto económico

Cualquier intento de pronosticar el futuro impacto económico del virus en última instancia puede resultar inútil, pero es probable que sepamos lo suficiente como para hacer una suposición educada. Algunos economistas estiman que el coronavirus reducirá la tasa del PIB de China en aproximadamente un 2%, aproximadamente el doble de la disminución experimentada durante la pandemia del SARS en 2003 (que también se originó en China). Esta duplicación del impacto económico estimado del coronavirus (en relación con el del SARS) tiene sentido pues la economía de China hoy es mucho más grande que en el 2003.

Con respecto a Estados Unidos, los economistas predicen que el virus erosionará el crecimiento del PIB (producto interno bruto) en aproximadamente un 0.1% en 2020, aproximadamente un 0.03% más que la pandemia del SARS en 2003. La firma Goldman Sachs redujo hoy su pronóstico para el crecimiento del PIB de los EE. UU. a una tasa anualizada de 1.2% en el primer trimestre, pero pronostica que el crecimiento volverá posteriormente a su tasa actual de alrededor del 2% a finales de este año.

En épocas anteriores, la civilización humana carecía de redes de comunicación, tecnología e instituciones para combatir eficazmente las pandemias mundiales. Es por eso que la pandemia de gripe de 1918 fue tan devastadora. Pero también sabemos que la civilización humana está mejor posicionada hoy que en cualquier otro momento de su historia para hacer frente a tales crisis. La Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC), las compañías mundiales de atención médica, las universidades de investigación de clase mundial y muchas otras están trabajando en conjunto para combatir el virus. De hecho, Gilead ya ha anunciado que se asociará con la Universidad de Nebraska para comenzar los ensayos en humanos con una nueva vacuna.

Impacto en el mercado

Para la mayoría, una venta masiva de 1,000 puntos en el Dow Jones es alarmante. Sin embargo, esta venta masiva del lunes fue la segunda mayor venta de puntos en la historia del índice Industrial Dow Jones. Aunque eso suena siniestro y mi intención no es minimizar la venta masiva, también es importante tener en cuenta que no hubo nada histórico sobre la disminución del lunes en términos porcentuales. De hecho, el descenso del lunes ni siquiera se encuentra entre los 20 principales descensos del mercado de todos los tiempos.

¿Qué deben hacer los inversionistas?

Primero, No se asuste! Usted debe tener cuidado con tomar decisiones basadas en exageraciones o en lo desconocido. Tome en cuenta que invertir es siempre sobre el futuro, que es fundamentalmente algo desconocido. También sabemos que los retornos de los inversionistas sufren significativamente cuando estos realizan inversiones a largo plazo basadas en información a corto plazo. Así que respire, que el mundo aún no se acaba…!

En segundo lugar, sus inversiones deben permanecer diversificadas a nivel mundial con una asignación saludable a ingresos fijos de alta calidad. Si los inversionistas sienten la necesidad de “hacer algo”, entonces lo mejor que deben hacer es reequilibrar sus carteras vendiendo bonos, comprando acciones o poniendo a trabajar el efectivo inactivo. Además, dado que los mercados de acciones han estado bastante espumosos en términos de valoraciones, dentro de las acciones los inversores serían prudentes a sobrevalorar las acciones de valor, que tienden a superar a las acciones de crecimiento durante las correcciones del mercado. Por ejemplo, el índice llamado Russell 1000 Value disminuyó 2.9% vs 3.7% en comparación con el indice Russell 1000 Growth este lunes.

Finalmente, los inversionistas deben tener un plan de contingencia ante cualquier crisis antes de que lo necesiten. El peor momento para elaborar un plan de contingencia es durante una crisis. Los inversionistas se beneficiarían de tener un plan financiero escrito a largo plazo que incluya un plan de acción sobre cómo enfrentarán la volatilidad (altas y bajas) del mercado. Dichos enfoques pueden incluir un plan para reequilibrar su cartera a mitad del ciclo, reinvertir dividendos o retrasar grandes gastos. Pero independientemente del enfoque, la simple existencia de tener un plan de acción en marcha antes de que sea necesario suele ser suficiente para calmar los nervios.

Henry King, colaborador económico para Educate y Prospera

Fuentes: Mercer Advisors, Deutsche Bank, Goldman Sachs, Wall Street Journal.

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